
¿Estás perdiendo eficiencia sin darte cuenta?
Mapeo del flujo: crea un diagrama para visualizar dónde se acumulan tareas.
Análisis de causa raíz: usa un diagrama de Ishikawa y pregunta “¿por qué?” hasta hallar el origen.
Monitoreo continuo: mide tiempos de ciclo y detecta puntos muertos.
Limitaciones críticas: identifica componentes que, aunque pequeños, frenan todo el sistema.
Revisión de recursos: comprueba si hay falta de personal, materiales o infraestructura.
Los cuellos de botella pueden alargar tus tiempos de producción entre un 20 % y un 50 %.
¿Quieres descubrir si hay bloqueos invisibles en tus procesos?
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